
Antes de comenzar cualquier entrenamiento, realizar un buen calentamiento es fundamental. En Odyssey, se promueve la importancia de preparar el cuerpo antes de trabajar fuerza o resistencia.
El calentamiento ayuda a activar la musculatura, mejorar la movilidad y aumentar progresivamente la frecuencia cardíaca. Esto permite que el cuerpo se adapte al esfuerzo físico y reduce el riesgo de lesiones.
Las máquinas cardiovasculares como cintas, bicicletas o elípticas son una excelente herramienta para iniciar la sesión de entrenamiento de manera progresiva.
Además, dedicar unos minutos a la movilidad articular y la activación muscular mejora el rendimiento durante el ejercicio y favorece una mejor recuperación posterior.
Convertir el calentamiento en parte de la rutina es clave para entrenar de forma segura y eficiente.